Un lingüista en ingeniería es como un cable suelto en un circuito digital: parece que sobra, pero sin él no hay conexión. Esta cuestión deriva de otras como, por ejemplo, ¿Qué hacen tantas letras como la X y la Y dentro de una ecuación? Aparentemente son variables matemáticas, pero realmente son el reflejo de cómo el lenguaje y la lógica se cruzan.
El papel de los lingüistas está cobrando mucha importancia en los equipos de ingeniería computacional, sobre todo en el campo de la Inteligencia Artificial.
Esos especialistas son los llamados Lingüistas Computacionales. Son capaces de hacer que los humanos y las máquinas se entiendan entre sí mediante el Lenguaje Natural (lenguaje humano), ya que una máquina o una Inteligencia Artificial sin lingüistas puede hablar, pero no dialogar.

Mientras el ingeniero mide, el lingüista interpreta, y juntos comprenden.
Existen infinitos ejemplos para señalar la importancia del lenguaje en la Inteligencia Artificial y la tecnología, pero justo el otro día estaba viendo la serie «The Young Sheldon», maravillosa, por cierto, y me inspiró.
Esta serie está ambientada en los 80. Hay un capítulo en el que Sheldon quiere un ordenador para investigar y desarrollar teorías matemáticas. Sus padres discuten bastante, ya que la madre se lo compra y el padre no está de acuerdo.

Esto deriva en una separación durante unos días, lo que entristece al pequeño Sheldon. Es entonces cuando decide pedirle consejo a ELIZA, el primer programa informático de Procesamiento del Lenguaje Natural (PLN) al que se le atribuían sentimientos humanos y ayudaba a personas que sufrían problemas.
No le resuelve mucho, ya que este programa era capaz de participar en el discurso, pero no dialogaba con total comprensión. Me impactó tanto ver cómo desde los 80 (y mucho antes con Chomsky y su teoría formal del lenguaje en los años 60) ya se tenía en cuenta el papel humanístico en este campo de la tecnología. Dejo por aquí el vídeo de esta escena divertida.
Es precioso pensar como mundos, en teoría totalmente contrarios, como las ciencias y las letras se fusionan y se unen para colaborar, integrarse y evolucionar. Supongo que los polos opuestos se atraen.




